–Pero hijo, es por tu propio bien…–Trataba de excusarse mi
madre. Mi padre, por su parte, se había ido a dormir. Me alegra que uno de los
dos tenga sentido común.
–No. ¿Por qué se te cruzan cosas así? –Le dije levantándome,
dispuesto a irme a mi cuarto.
–¡No es seguro que estés con chicas así! ¿Acaso no dijiste
que su padre quiso dispararte? ¡No me fio de ella! –Dijo parándose y yendo tras
de mí.
–Ella se interpuso, madre. Por eso ahora esta así, ya te lo
he aclarado. –Dije fríamente.
–Pero, aunque de ella no fuera la culpa, ¡No quiero que te
veas con gente así! Es decir, ¿Qué hay de su padre?
–Está en la cárcel, donde debe estar. No es una amenaza.
–P-pero, ¿Y si escapa? ¿Y si lo dejan libre?–Dijo tratando
de buscar más pretextos.
–Ya escuche lo suficiente, me voy a mi cuarto. –Y sin más,
me fui de ahí.
[Narra Zeidah]
–¡No quiero…!–Dije recostándome en mi silla mientras
Lysandro me arrastraba en dirección al colegio.
–Nadie quiere. –Respondió él. –Pero no te dejare faltar.
–¿Por qué? –Pregunte de mal humor.
–Ya has faltado mucho, vamos, que igualmente duermes en
clase.
–Está bien…Y también duermo en el camino, ahora que lo
pienso. –Trate de recostarme bien y
cerrar los ojos–Despiértame cuando hayamos llegado.
Cuando finalmente estaba por conseguir dormir, sentí que
algo frio se posaba sobre mi labio. Al abrir los ojos, vi a Castiel frente a mí…
Escribiéndome la cara con una fibra.
Se la saque de la mano rápidamente y le hice un rayón en
toda la mejilla. Él respondió tomándome el brazo y haciendo que me dibujara yo
misma un mamarracho en la frente. Devuelta, tome la fibra y le dibuje un bigote
deforme.
Entre gritos, golpes y manchones, seguimos caminando hasta
llegar al instituto donde, tras atravesar la puerta, las chicas se me tiraron
encima.
–¡Ven, ya! –Gritaron alejándome de ellos.
–A que no adivinas que paso estos días… ¿Qué tienes en la
cara? –Pregunto Rosayla, riendo.
–Tengo un novio infantil. –Dije mientras buscaba algo para
limpiarme en mi mochila. –¿Qué paso? –Pregunte emocionada, se veían felices.
–Bueno…Mira, ahí están
los chicos pero… ¿Quién no está? –Los conté, solo faltaba William.
–¿William? – “Respondí”.
–Correcto. Y, ¿Quién falta entre nosotras?
–Iris…–Dije mirándonos. –Sip, Iris.
–Y…–Dijo mirándome con una sonrisa.
–Y…–Quede unos minutos mirándola, pensativa. –¡No! –Grite
feliz, cuando capte la idea. –¿Ya? ¿Quién a quién? ¡Cuenta!
–¡Sí! –Dijeron todas. –No nos quiere dar ningún detalle.
Solo nos mencionó que están saliendo, pero claro, hemos investigado…
–O acosado, vigilado, espiado, en otras palabras, ¿Verdad?
–Dije divertida. –Sigue.
–Bueno…Sí. El caso es que no han dicho mucho. Y,
básicamente, queremos gastarles una broma. Y…eso nos llevó hacia ti.
–Hacen bien…–Dije acomodándome en mi silla. Entonces, el
timbre toco. –Bueno, bueno, déjenme pensar.
Me acompañaron al baño para que me limpiara, luego fuimos
todas a clase. Al llegar, nos encontramos con que el profesor había vuelto a
acomodar el salón para hacer trabajos de a dos. Extrañamente, Castiel ya estaba
en el salón, sentado a un lado de la ventana. Fui directo hacia donde él se
encontraba y, luego de que hiciera la silla a un lado, acomode la mía a su
lado. El profesor recién había llegado.
–Todos a sus lugares. Muy bien, primero que nada, quiero
avisarles que en cualquier momento llegará un alumno nuevo, o alumna, no me han
avisado bien. –Anuncio borrando la pizarra. –Hasta que llegue…–Fue interrumpido
por el sonido de la puerta. –Ah, debe de ser el...Pasa. –Al instante, el chico
nuevo abrió la puerta y paso.
Esto tiene que ser una broma.
[Narra Lysandro]
–¿Un chico nuevo? Espero que sea agradable. –Me susurro
Iris. Yo solo asentí, ya que cuando iba a responderle, tocaron la puerta. No
mucho después, un chico alto de cabello negro, ojos azules y algo bronceado
entró al salón. Llevaba puesto un Jean negro, unas zapatillas blancas que le
quedaban algo grande, una remera y gorra del mismo color. Su mirada recorrió el
salón y, al llegar, se clavó en Zeidah. A Castiel no pareció gustarle, ya que
lo miro muy mal, al igual que ella. Vi cómo se ponían a hablar entre ellos
mientras lo miraban de reojo.
–Tú debes ser el nuevo… ¿Stephen? –Pregunto el profesor.
–Preséntate.
No tardó mucho en presentarse, aunque no le preste mucha
atención, estaba muy distraído dibujando en mi libreta.
–¿Dónde me siento? –Le pregunto al profesor.
–Justamente hoy comenzaremos con un trabajo de a dos…Así
que…–Recorrió el salón. –Castiel, Zeidah, no pienso ponerlos juntos otra vez.
Castiel, ve a sentarte con…Allí, con Lysandro, que está solo. –Castiel se
encogió de hombros y, luego de hacerle una seña a Zei tomo su mochila y se
acercó a mí. –Stephen, ve a sentarte con Zeidah.
–¿Eh? –“Dijo” (Grito) Castiel, frenándose y mirando al
profesor. Toda la clase rio.
–Creo que preferiría prenderme fuego. –Dijo ella, mirándolo
con mala cara.
–Sin quejas. –Dijo el profesor restándole importancia. Él
chico, feliz, se sentó a su lado.
En toda la clase, Castiel no dejo de mirar a esos dos…No
discretamente. Y Stephen no dejo de hablarle a Zeidah, aunque ella lo ignoraba.
¿Quién es él? ¿De qué me perdí?
La hora paso y, cuando por fin llego el recreo, Zeidah salió
del salón sin decir nada, alejándose de nosotros. ¿Qué le pasa?
[Narra Zeidah]
¡BAÑO, BAÑO, BAÑO, BAÑO, BAÑO, BAÑO, BAÑO, BAÑO, BAÑO, BAÑO,
BAÑO, BAÑO, BAÑO, BAÑO, BAÑO, BAÑO, BAÑO, BAÑO, BAÑO, BAÑO, BAÑO, BAÑO, BAÑO, BAÑO…!
[Narra Castiel]
Luego de que Zeidah se fue del salón sin decir nada, los
chicos me arrastraron al patio.
–¿Quién era él? ¿Por qué ustedes dos reaccionaron tan mal? –Pregunto
Iris cuando estábamos bajo el árbol. Yo los mire con mala cara, no tenía ganas
de hablar de él. ¿Qué hacía aquí? Espero que no tenga que ver con la
advertencia que le dio a Zeidah aquella vez. –¿Y? –Insistió.
–Es el ex novio de Zeidah. –Le respondí de mala gana.
–¿¡Eh!? –Dijeron todos al mismo tiempo, incluyendo a
William.
–¿¡Ese era Stephen!? –Pregunto, abriendo los ojos. –¿No se
supone que había muerto?
–Bueno, es una larga historia…–Me miraron interrogantes, yo
solo suspire. –Bien, les contare. Hace ya bastante, Zeidah y yo estábamos en el
parque…–Estaba por comenzar a contarles, cuando vimos a lo lejos a una multitud
de alumnos que gritaban cosas en contra de Amber. Rápidamente nos paramos y
fuimos hacia allí. No se trataba de nada bueno.
Zeidah se encontraba en el piso, con una mejilla roja. Mientras
que Amber estaba a unos metros de ella, sosteniendo su silla.
–¿Por qué no vienes por ella, perdedora? Ah, es verdad, no
puedes. –Le dijo divertida. Zeidah apretó los puños con fuerza. Estaba por
decir algo, pero se calló.
–Creo que es bastante obvio, cabeza hueca.
–¡¿Cómo me llamaste?! –Dijo Amber ofendida, llevándose la
mano al pecho.
–¿Te molesta? Porque casualmente tengo muchos apodos en
mente para ti ahora. –Dijo sarcásticamente, pero la mataba con la mirada. –¿Vas
a darme eso o quieres que los profesores te castiguen? –La cara de Amber cambio
y dudo en dársela pero, al ver la gente que había, decidió no hacerlo.
–No, la dejare aquí, ven tu por ella. –Dijo alejándose de
ella. Zeidah se quedó mirándola unos minutos e hizo un esfuerzo para acercarse
a ella, pero lo único que consiguió fue que Amber comenzara a reír. Rojo de
furia, me acerque a ella y tome la silla, para luego dársela y subirla.
–¿¡Acaso eres $”@!$#@o qué!? –Le grite a Amber, haciendo que
más gente se acercara. –Vete de aquí antes de que termines lastimada, no me
importa que seas una chica. –Ella estaba por replicar, pero sus amigas le
tiraron de la remera. De mala gana, se fue.
–Gracias. –Me dijo Zeidah sonriendo. ¿Por qué siempre sonríe
luego de que Amber le hace cosas así?
–De nada, ¿Estas bien? –Al bajar la mirada, vi que tenía la
rodilla lastimada, le sangraba.
–Sí, no fue nada… –Me respondió con una sonrisa.
–No es verdad, te sangra la pierna…–Dije agachándome para
examinarla mejor. –Ven, te llevare a la enfermería.
Note como todos nos observaban, incluyendo a Amber y el
idiota de Stephen. Aproveche para darle un beso a Zeidah, antes de llevarla a
la enfermería con completa satisfacción ante la cara de enfado de los dos.
Estábamos yendo hacia allí pero, en el camino, nos detuvimos
detrás de una pared. Antes que digan nada, ¡No espiábamos! Fue mera casualidad.
–Entonces, ¿El viernes a la tarde te parece bien? –Pregunto
una voz femenina.
–Claro que sí, no hay otra cosa que quisiera hacer más que
eso. –Respondió Lysandro, posiblemente haciendo una de sus reverencias.
–Los esperare con ansias. –Le respondió ella.
–Igual yo, hasta entonces. –La saludo. Sentí que se
acercaban pasos, así que hicimos como si casualmente pasáramos por ahí y recién
llegáramos, pero no fue necesario, Lysandro nos pasó por al lado sin darnos
importancia, tarareando una canción, feliz. Tenía los cachetes ligeramente
coloreados…
¡¿Qué?! ¿Esto cuando paso?
–Esta noche toca interrogatorio. –Bromeo Zeidah. Seguimos
camino hacia la enfermería, aunque note que Zeidah estaba algo rara…o
pensativa. Algo le pasaba, ¿Qué será?
Me re gusto !!!!! Me encanta :) es re emocionante! Porfavor sigue escribiendo!!! Que le pasara a zeidah :o
ResponderEliminar¡Me alegro! JAJA :3 Seguiré ^^ gracias por leer C:
EliminarWaaaaaa!!!!!!!!
ResponderEliminarMe facino!!!!!!!!
Esa Amber sera *censurado*
COMO DEMONIOS SE LE OCURRE TRATAR ASI A ZEIDAH?!
ESTA VEZ SE PASO MAS DE LO NORMAL (si ya se que no tiene sentido pero no importa) LA ODIO TANTO!!!!!!!! ES UNA *censurado.... Otra vez*
Pero Castiel! Fue tan lindo!!!!!!! Lo amo!!!!!
Muerete de celos Amber!
Ya me cayo mal ese tal "Stephen" mas le vale mantener su distancia por que si no yo misma ayudaré a Castiel a descuartizarlo O:)
Waaaaaa!!!!!! De verdad que me fascino este capítulo!!!!
Jajay Lyssandro, pillin pillado! :3
Ya quiero leer el próximo capítulo!!!!!!
Espero muy ansiosa la conti :)
Mil, mil, millones, billones, trillones y todos los demas-llones que hayan de gracias por avisarme y Plis no dejes de hacerlo :D (soy Liz049)
Me encanta tu historia!!!!!!
¡Me alegro mucho! :3
EliminarJAJAJAJAJA
Porque es malvada y le gusta serlo(?)
Todas lo amamos <3 xD
JAJA :B
Me alegro :3
Pronto lo haras(?)
¡Claro que te seguiré avisando! Y gracias a vos, por leer y seguir mi fic C:
¡Saludos! :D
Vaya, el cap me gustó, pero creo que Ámber es realmente gilipollas...Y CASA DÍA MÁS.
ResponderEliminarGracias por avisarme Zei, me encanta y cada vez más...aunque espero que la pobre Zeidah vuelva a andar...ojalá.
Que bueno ^^ Y...Es Amber. (?)
EliminarDe nada, gracias a vos por leer. :)