viernes, 18 de abril de 2014

Capitulo 14: Haciendo nuevas "amistades".

[Narra Zeidah]

Estos tipos no tenían buena pinta, para nada.
Cuando Castiel quiso llevarme lejos de allí, un tipo de cabello violeta, muchos piercing en toda la cara y capucha negra, se lo impidió.
-¿Ya te vas? No seas aburrido. –Dijo riendo con la lengua muy afuera, su risa daba miedo, era muy extraña y desquiciada. -¿Por qué no hablamos un rato? No conozco a tu amiga. –Un escalofrió me recorrió todo el cuerpo cuando el me miro.
-Hola. –Dije tratando de parecer tranquila.
Castiel, se acerco a mi y fuimos hacía donde estaban todos. Eran cinco en total. Todos estaban sentados en el piso, e hicieron señas para que nosotros hiciéramos lo mismo. Termine sentándome junto a un tipo de cabello largo hasta los hombros, con un mechon en la mitad de la cara. Sus ojos eran celestes claros y esta en buen estado fisico, sin duda era muy atractivo. Cerca de el, estaba sentado otro de ellos, tenia el cabello blanco, corto y bastante parado, me imagino todo el gel que tendra que usar. Sus ojos eran rojos, casí rosas, tenía una sonrisa no muy amigable en su rostro, Castiel no debe ser su mejor amigo, por así decirlo. A su lado, estaba sentado un chico de cabello rubio corto hasta el cuello, con un flequillo que cubría su ojo izquierdo. Sus ojos eran celestes, iba vestido de negro, informal pero arreglado, y tenia un aro en la oreja derecha. Muy atractivo. Al parecer, no le importaba nada de lo que estaba pasando, el simplemente se la paso con su cabeza metida en un libro. Tuve extrema curiosidad, agache algo mi cabeza y logre ver que se trataba de “Todo es eventual” de Stephen King. Entonces se dio cuenta de lo que hacia y me miro.
-Es un libro, sirve para leer. –¡Me hablo como si fuera una tonta! Creo que me cae bien.
-¡Bien hecho! Denle un premio, ahora dime que es esto. –Señale mi mochila, hablando con completo sarcasmo, el simplemente sonrió y volvo a su lectura. Los demás veían la escena divertidos, excepto Castiel, que me susurro al odio “Sera mejor que te calles, morena”.
Luego de callarme, el ambiente era muy tenso, Castiel miraba con cara de total odio a el de piercings, que aun no se su nombre.
-A propósito, no han sido presentados. - Dijo finalmente el agujereado- El es Tom. –Dijo señalando al que leía el libro. –El es Carl. –Señalo a un tipo alto, con cabello rubio y ojos verdes, tenía una expresión no muy amigable. –El es Drake. –Señalo al de pelo blanco. –Yo soy Jack y ya deben conocer a Ren- Señalo al de cabello largo, que se encontraba a mi lado.
-De hecho, soy nueva, no se quien es.
-No lo digas como si fuera una celebridad. –Se quejo “Ren”, Jack rio.
-En fin, ¿Por qué no vienes un segundo con migo? – Se dirigió a Castiel. –Tenemos cosas que hablar, ¿No es así?.
-Mejor hablemos aquí. –Le respondió el.
-No pasara nada con tu amiga, si es lo que piensas. Solo sera un momento, ¿Quién crees que somos? –Castiel se quedo mirándolo un momento, luego se paro y lo siguió.
[Narra Castiel]
Nos dirigimos a las escaleras, al entrar, el cerro la puerta que daba a la azotea y me miro.
-¿Cuánto tiempo nos vas a hacer esperar?- Finalmente dijo lo que mas me temía.
-Ya se los dije, no pienso hacerlo.
-El Castiel que yo conozco lo hubiera hecho. Has cambiado, definitivamente. –Dijo con aire de decepción.
-No he cambiado nada. –Dije amenazante.
-¿A si? Entonces dime porque no querías venir conmigo, pues es mas que obvio que por la chica. Tu antes nunca harías eso, estoy mas que seguro.
-C-claro que no fue por ella.
-¿Eso significa que no te interesa ella? –Comenzó a reír.
-Claro que no, solo es una amiga, pero me da completamente igual. –Me apresure a decir.
-Esta bien, te creo. –Obviamente no es así, se que trama algo, pero será mejor dejar todo así, por ahora.
Al abrir la puerta, pude ver a Zeidah, sentada en ronda con los demás, hablando con Ren y el otro rubio, ¿¡Como puedes estar tan tranquila!? Te he dicho que te calles, eres una cabeza dura.
-¿Entonces, quieres venir? ¡Sera la próxima semana!- Le dijo Ren, sonriendo. ¿El? ¿Sonriendo? ¿De que me perdí? No le durara…Zeidah no iría a….
-¡Claro! -¡¿Qué?! – No me perdería eso jamas. –Me acerque rápidamente a ellos, pero al parecer, ni notaron mi presencia.  -¿Vienes, Tom?
-No estoy seguro, debo hacer algo. –Le respondió.
-Est…
-Zeidah. –La interrumpí. –Vamonos… Lysandro nos esta esperando. –¿Lysandro? ¿No se me ocurre nada mejor que eso? Ahora tendré que llamarlo.
-¿Esperándonos? ¿De que me perdí? –Dijo confundida.
- De todo, como siempre. –Me burle.
- Ups. –Apurada, se paro y tomo su mochila. –Luego nos vemos. –Les dijo a Tom y a Ren, ellos le devolvieron el saludo.
Al bajar las escaleras, me asegure de estar lejos de ellos y…
-¡Te dije que te callaras! ¡No son buenos tipos, no te juntes con ellos! –Le grite.
- Suenas como si fueras mi… -Se callo. –Solo deja, no son tan malos como crees. Ademas…-Añadió. –Si tratara de juntarme con chicos buenos y eso, estaría ahora con Nathaniel y no contigo. –Bromeo.
-Como sea, no confió en esos tipos.
-¿Estas preocupado? ¿Castiel esta preocupado por mi? Me siento importante. –Dijo exagerando el tono de voz.
-N-no es eso.
-Deja… ¿Por qué nos esta esperando Lysandro? –Ups. Olvide eso por completo.
-Ni yo lo se, pero sera mejor apurarnos… -Soy un completo idiota.
Tome mi teléfono rápidamente y le envié un mensaje, pidiéndole que inventara algo.

[Narra Lysandro]

Me encontraba en el instituto, mas bien dicho en el patio trasero. Como todos los días, al terminar las clases, me siento en la banca  y trato de escribir algo. Se ha vuelto costumbre desde hace poco… Realmente no se por que.
Mientras escribía, levante la mirada y vi a Maia sentada en el banco de en frente, del otro lado del patio. Como todos los días estaba dibujando, se vía muy concentrada.
Pase un rato observándola, era muy linda, llevaba puesto una remera negra de Nirvana, con un pantalón gris, un cinturón negro con tachas y una pulsera igual. Esta vez llevaba el cabello recogido, le quedaba realmente bien. Había pasado medía hora, cuando ella se acerco a mi.
-Hola… -Dijo algo tímida, como si no supiera que hacer.
-Buenas tardes. –Ella rió. - ¿Dibujas otra vez?
-Si, pero no son gran cosa, últimamente no se me ocurre nada.
-Estamos igual.
-¿También con dibujos o otra cosa? –Pregunto.
- Canciones. –Respondí amablemente. –Para mi banda.
-¿Tienes una banda? ¡Genial! –Dijo entusiasmada.
Pasamos un rato hablando sobre distintas cosas. Hasta que fui interrumpido por un mensaje, era de Castiel.
“Lys, ¿Puedes llamar a Zeidah y cancelar la supuesta juntada de hoy? No preguntes, luego te explico”
¿De que me perdí?
No le di importancia, deberá tener una buena razón. Tome mi celular y le envié un mensaje a Zeidah, es mejor no llamarla, por si tiene preguntas.

[Narra Castiel]

Luego de que Lysandro cancelara la supuesta cita, deje a Zeidah en su casa y me dirigí a la mía, me moría de hambre.
Al llegar, luego de la fiesta de Demonio al verme entrar, fui directo a mi cama y me desplome, pensando en lo que había ocurrido hoy.
“¿Eso significa que no te interesa ella?”
¿Por qué habrá preguntado algo así? ¿Trama algo con Zeidah? Tal vez debería advertirle, sin duda lo hace.
Tome el mi celular, marque su numero y puse llamar.
*Pip, pip, pip…*
-¿Hola? –Atendió la voz de un…¿Uh hombre?
-¿Quién habla? ¿Esta Zedah? –Pregunte, molesto.
-No es posible que ella responda ahora mismo…
-¿Quién es usted?- Insistí.
-Soy el padre de Zeidah.
¿Cómo que su padre?  ¿Qué hace su padre allí? ¿Por qué “no es posible que responda ahora mismo”? Algo anda mal… Tengo que llamar a Lys.

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