Me separe lentamente de ella, abrí los ojos y vi cómo me miraba, mi frente aún estaba apoyada sobre la suya. No podía creer lo que acababa de hacer, ¡La bese! Y…Le dije… ¡Le dije que me gusta! ¿Y si no me corresponde? ¿Por qué se quedó callada? ¿Acaso…Piensa en como rechazarme? Ella…Ella ni siquiera correspondió el beso...Ella, ¿Estará molesta, al igual que con Ren?
De pronto, escuche susurros detrás mío y me di cuenta de la situación. Al darme vuelta, vi que todos nos miraban, incluyendo a Amber y sus dos seguidoras. Armin, por primera vez, saco los ojos de su consola para ver, pero no se veía feliz…Para nada. Su expresión era parecida a la de Amber.
Entonces, me di cuenta… ¿¡QUE ACABO DE HACER!?
[Narra Zeidah]
No lo podía creer, el… yo le gusto… ¡Castiel acaba de decir que le gusto! Y… ¡Me beso en frente de todos! Estaba tan sorprendida, que no pude corresponderle y, cuando nos separamos, me quede mirándolo como una idiota, totalmente avergonzada.
Estaba por decirle algo, cuando se da vuelta.
–Olvídalo…–Dijo, mientras se iba rápidamente hacía el fondo de las escaleras. Me quede unos segundos viéndolo, hasta que reaccione y fui tras él.
Lo perdí de vista, entonces, me di cuenta de a donde había ido. [/b]“¿Por qué no lo pensé antes?”[/b] me regañe a mí misma. Subí rápidamente las escaleras y salí a la azotea. Allí hacía mucho frio y, otra vez, me regañe por no haber traído ropa abrigada, estaba en short, camiseta de tirantes y un saquito. Busque a Castiel con la mirada y lo vi, estaba del otro lado de la terraza, apoyado con contra el alambre, mirando a la nada. De pronto, saco una caja de cigarrillos y, cuando iba a prender uno, se dio cuenta de que estaba allí. Me acerque a él y, como si no estuviera ahí, prendió un cigarrillo y se dio vuelta. Antes que se lo acercara a la boca, lo llame.
–Oye…Castiel. –Dije tímidamente.
–No necesito oírlo… –Respondió, algo cortante.
–¿De qué hablas? –Pregunte, lo veía extraño.
–Ya sabes de que hablo… –Dijo aun sin mirarme a la cara.
–No, Castiel…
–¡Si vienes a decir que no…–Se dio la vuelta. –No necesito oírlo, e-eso…f-ue… –Comenzó a balbucear.
De pronto, su mejillas comenzaron a colorearse y, sin poder evitarlo, me acerque a él y, tomando su rostro con mis manos, le di un tierno beso, no tardo en corresponderme. Al separarnos, coloqué mi frente contra la suya y lo mire con una gran sonrisa.
–¡Claro que me gustas rojito! –Dije tiernamente, él me miro sorprendido por unos minutos, pero luego sonrió y, tomándome por la cintura, me devolvió el beso.
Un beso muy tierno, lleno de amor.
[Narra Armin]
Estábamos con los chicos sentados debajo del árbol, cuando surgió la idea de salir después de clases. Cuando terminamos de arreglar todo, decidimos ir a buscar a Zeidah y Castiel para invitarlos. Iris y Kim no paraban de enviarse miradas cómplices, al parecer tramaban algo con esos dos… Ojalá solo sea mi imaginación.
Al llegar al segundo pasillo, vimos a Zeidah charlando con Castiel, se veía feliz, mientras que el cabello de menstruación estaba todo rojo. Las chicas me tomaron del brazo, alejándome de allí, y se escondieron detrás de un grupo de chicos que, al igual que nosotros, miraban interesados. No esta disculpándose... ¿Verdad? ¿Castiel…En serio? Una pequeña punzada molesta en mi pecho. No le di importancia y seguí viendo, por desgracia no escuchábamos que decía…Hasta que se hoyo un grito, que retumbo en todo el lugar.
–¡Porque tú me gustas, idiota? –Dijo Castiel…Luego de besarla. Al ver y oír eso, esas punzadas fueron aumentando, cada vez más. El pecho me dolía… ¿Qué es esto?
Hice ademan de ir hacía a ellos, pero Iris me lo impidió, tomándome del brazo y mirándome con cara interrogante, yo gruñí y volví a mi lugar. Como era de esperar, el lugar estallo en murmullos, al final del pasillo, Amber y sus seguidoras miraban la escena horrorizadas, al parecer, les molesto aún más que Castiel haya sido el que se confesó. Al darme vuelta, vi que ninguno de ellos estaba allí. Las chicas soltaron un grito de emoción, los chicos aplaudieron…Yo me quede ahí, pensando… Debería estar feliz por ellos… ¿Qué me pasa?
Molesto, saqué mi consola y comencé a jugar al Pokemon, intentando distraerme.
[Narra Iris]
Me sorprendió mucho la actitud de Armin…Primero, molesto, intento ir hacía ellos cuando estaban “A la mitad de la acción”, quien sabe a qué. Luego, cuando Castiel se fue, seguido de Zeidah, mientras celebrábamos, él se quedó algo apartado, con los brazos cruzados. luego saco su consola, y comenzó a jugar. Iba a preguntarle, pero al ver su rostro pensé que será mejor esperar un rato…Estaba por escupir fuego.
La campana sonó y nos dirigimos a clase…Y, al llegar, vimos a Zeidah sentada en su asiento, hablando naturalmente con Castiel, que estaba sentado sobre su banco. Todos nos acercamos a ellos rápidamente.
–¡Al fin! –Grito Kim.
–Felicidades…–Les dijo Violeta.
–C-chicos…–Comenzó a decir Zeidah nerviosa, pero le interrumpí.
–Ya, ya…Los vimos en el pasillo. –Dije guiñándole un ojo. Ambos se sonrojaron, causando que todos riamos.
Estábamos charlando y echando unas bromas, cuando el profesor entro al salón. Todos nos dirigimos a nuestros asientos, para continuar con otro día más de aburridas clases.
[Narra Castiel]
Me costaba aceptar lo que había ocurrido. Todo paso tan rápido y, de alguna forma, Zeidah y yo nos fuimos al salón de clases, tomados de la mano y dándonos uno que otro abrazo. Al llegar, nos sentamos a hablar y, de la nada, llegaron los chicos a felicitarme, luego entro el profesor.
El resto del día paso normalmente, al terminar las clases, todos salimos del instituto en dirección al parque, donde tomaríamos el autobús e iríamos al cine. No encontramos a Lysandro y, como no respondió el celular, tuvimos que ir sin él.
[Narra Iris]
–¡Sí que te tardaste pelirrojo! –Dijo Ken al enterarse.
–Y tú en enterarte, claro…Te vas con Alexy a quien-sabe-donde y no te enteras de nada…–Le dijo Kim, pícaramente.
–¿Eh? –Ken se mostraba confundido. –¿De qué hablas? –Preguntó.
–Que te llevas muy bien con él…
–Claro, él dijo que le gustaban más musculoso, ¿Cierto? –Me burle tomándole el brazo e inspeccionándolo.
–…–Uno, dos, tres…–¡¿Qué?! ¿¡Alexy!? ¡¿Hablan en serio?! –Grito, con cara de horror, completamente pálido. Nosotros solo reímos ante su reacción.
–¡Claro! ¿No te habías dado cuenta? –Pregunto Zeidah entre risas.
–N-no…–Dijo pensativo. –Mierd*.
–Tampoco es nada malo. –Dijo Zeidah, algo molesta.
–Pues, claro, pero…
–¡Aquí es! –Dije de golpe al darme cuenta de donde estábamos, al parecer dejamos pasar el viaje, entonces fuimos casi corriendo a tocar el timbre y bajamos, mientras el conductor “nos deseaba un muy buen viaje”, claro…
–¡No tenía que enojarse tanto! –Se quejó Zeidah, dejando escapar una risita. Nosotros la imitamos y seguimos caminado, en dirección al centro comercial.
Castiel se la paso todo el día haciendo bromas y riéndose, por primera vez desde hace mucho. Pero tampoco se alejó de Zeidah ni un minuto, y no dejaba pasar una oportunidad para abrazarla o darle un corto beso. Era genial verlos así, todos nos sentíamos muy felices…Excepto una persona. Armin, estuvo malhumorado todo el viaje y, no se le termino al llegar al centro comercial… ¿Por qué estaba así? Sin duda, deberé hablar con él.
[Narra Zeidah]
Castiel estaba cariñoso, era realmente extraño verlo así…Aunque, igualmente, no me quejo, ¡Para nada!
Estábamos dando vueltas, cuando vi a lo lejos, una tienda de videojuegos. Instintivamente, se la señale a Armin y, como esperaba, me tomo de la mano y me llevo casi arrastrándome hacía allí.
–¡No era necesaria la agresión–Le dije cuando llegamos, acariciándome la mano, aunque realmente no dolía.
–¡Mira! –Dijo ignorándome por completo y, cuando vi a que se refería, se me olvido mi pequeño berrinche.
–¡Quiero uno! ¡Necesito uno! –Grite, acercándome a la pared, donde estaban colgados muchos peluches de Pokemon, organizados por generación y evoluciones. Del otro lado de la tienda, habían más muñecos, pero de Digimon y más series mezcladas.
–¿Tanto te gustan estas cosas? –Dijo Castiel, saliendo de la nada mientras arqueaba una ceja.
[Narra Castiel]
Lo único que entendí de la respuesta de Zeidah fue:
–No soy fanática de los peluches, ¡Pero estos están muy bien hechos! Hasta tienen…–A partir de ese momento, aparentemente comenzó a hablar en otro idioma, y al parecer Armin le entendía, porque hablaba a la par de ella y asentía. Creo que lo tomaré como un sí.
Los demás chicos veían a Zeidah atentos… Espero que sea porque lo que dice les parece interesante. Me acerque a ella y la abrace por detrás.
–Entonces te comprare uno, aunque no haya entendido nada de lo que dijiste. –Me burle, ella se dio vuelta y negó con la cabeza.
–¡Deben ser caros! Deja, no hay problema. –Dijo, negando con las manos. Yo simplemente le sonreí.
–O eliges uno o compro al azar, será mejor que elijas así no te quedas con uno que no te guste. –Le dije acercándome a ellos. Ella suspiro y se acercó, comenzó a leer los precios uno por uno, hasta que llego a uno chico, mucho más chicos con los demás y dijo:
–Este…–No se veía convencida y al acercarme, vi que era el más barato de todos.
–Elije uno que realmente quieras, tranquila. –Volví a sonreírle, pero no parecía convencida.
–¡Entonces pagare la mitad! –Dijo la cabeza dura.
–Que no, elige. –Insistí. Soltó otro suspiro y me dirigió una sonrisa, seguido fue a ver los peluches.
–Entonces… ¿Este? –Pregunto, mostrándome uno de un pajarito naranja y amarillo, con unas plumas en la cabeza.
Cuando se lo entregue luego de comprarlo, ella me lo agradeció con un tierno beso y salimos de la tienda, escuche un gruñido detrás de nosotros pero no le di importancia…Tal vez Armin también quería uno.
Cuando di la vuelta para preguntarle algo a Armin, el me envió una mirada asesina y dio vuelta la cara, luego se acercó a Zeidah y comenzó a hablarle animadamente sobre el peluche… Muy cerca de ella y, “Queriéndole mostrar un detalle del muñeco” ¡Se le acercó hasta el punto que sus cabezas chocaron!
Zeidah se dio cuenta rápidamente y se alejó de él.
–¡Si, lo vi! –Dijo algo alejándose y, al ver mi expresión, me dedico un abrazo. –Celosin~ –Se burló casi en un susurro.
Luego de un rato, Armin estaba acabando con mi paciencia.
¡¿Qué le pasa a este tipo?! No le quito los ojos de encima a Zeidah, cada vez que lo miraba vi como la observaba de reojo. Tampoco hablo, se la paso con su consola y, solo un rato, se fue con Iris a quien-sabe-donde, volvió más molesto aun.
Pasamos el resto del día dando vueltas por ahí, hasta que entramos en la sala de cine a ver una película y, como nos quedamos sin dinero, tuvimos que volver a casa caminando.
Todos nos fuimos separando en distintas partes del camino, hasta que finalmente, solo quedamos Zeidah y yo.
–Puedo volver sola, si no tendrás que volver…–Me dijo cuando pasamos por la calle de mi casa.
–Descuida, te acompaño, ya está anocheciendo. –Ella me dedico una sonrisa y se abrazó a mi brazo, seguimos caminando en dirección a su casa.
Luego de un rato haciendo bromas y burlándonos uno del otro, llegamos a la puerta de su casa.
–Gracias por traerme, nos vemos mañana. –Me saludo, me decepciono un poco, pero tal vez sea yo quien tiene muchas expectativas… Tal vez sea eso, pero igualmente, no me iba a conformar. Le di un corto beso antes de que abriera la puerta.
–Ahora sí, nos vemos mañana. –Al verla, note que su cara estaba roja, cosa que agrando aún más mi malvada sonrisa.
–N-nos v-vemos…–Saludo con la mano, y entro en su casa.
Feliz, me fui en dirección a mi casa, hoy había sido un día muy loco…Pero genial, nada podría arruinar este día.
–¡Castiel!
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