viernes, 9 de mayo de 2014

Capitulo 32: ¿Que hoy qué?


Habían terminado las clases, pero aun nos quedaba educación física, que es a contra turno. O más bien les quedaba. Yo pregunto, ¿Qué pinto yo en clases de ed. física? No sé por qué no me dejan faltar y listo.
Pase toda la clase viendo como todos corrían y jugaban, mientras que yo escribía sobre mi regazo un trabajo que debía darle al profesor al final de la clase. Nunca tuve tantas ganas de correr como en ese momento, lógico…
Durante toda la clase, pude ver como los chicos y chicas me miraban con tristeza, pero hice como si no los viera. Por favor, ¿Ahora me tienen lastima? Lo que me faltaba.
Al terminar la hora, aun me faltaba un punto del trabajo (El cual solo hice porque era de Básquet, de mis deportes favoritos). Los chicos y las chicas habían ido a las duchas y yo me quede terminándolo. Al hacerlo, se lo entregue al profesor.
–Muy bien. Zeidah, ¿Me haces un favor? Debo irme, ¿Podrías ordenar los balones?  Gracias, adiós. –Me dijo rápidamente, antes de que pudiera negarme.
Solté un suspiro y me di la vuelta para buscar los balones…pero, al tener el primero, no pude resistirme. Me acerque al aro y comencé a lanzarlos. Enceste más de la mitad que tire, bastante bien como para hacerlo sentada, supongo. Enceste uno más, al darme vuelta para buscar otro balón, vi a Castiel, Lysandro, Kentin y a Armin parados allí, mirándome. Me sonroje levemente y cogí el balón, para dejarlo en su lugar. Seguí haciendo eso con todos, hasta que se me acercaron.
–¿Sale partido, enana? –Dijo Castiel con una sonrisa, tomando un balón.
–No creo poder…–Dije bajando la cabeza.
–Jugaremos de equipos de a dos. Yo manejo tu silla y tú juegas. –Yo asentí con una gran sonrisa, ¡No se me había ocurrido! –Jugaremos con Lysandro.
Y así, comenzamos a jugar. La pasamos muy bien, la mayor parte del tiempo haciendo monerías y riendo. Más bien, todo el tiempo.
Cuando terminamos, Lysandro debió ir a no sé dónde… (Aunque sospecho que tiene que ver con esa “Maia” de la cual pude sacarle un poco de información) y yo fui a la casa de Castiel, el pasaría por algo de dinero e iríamos a pasear. Al entrar, su madre estaba en la sala, me miro de una manera rara…
–Ah, están aquí. –Dijo Castiel despreocupadamente, aunque algo cortante.
–Hola seño…
–Hola. –Me interrumpió. Castiel la miro mal, ¿Qué pasa?
Salimos de su casa y fuimos al centro comercial a pasear y comer algo.
En la semana, fui varias veces a su casa, aunque pocas veces me quedaba. Por alguna razón, la mirada de la madre de Castiel me incomodaba…. ¿Habré hecho algo? 
[Narra Lysandro]
Hoy había sido un día sensacional. Eran las seis de la tarde, había dejado a Maia en su casa y me dirigía a ensayar con la banda. Al llegar, Castiel ya estaba en la casa de Sebastián, afinando su guitarra.
–Hola, Lys. –Saludo sin mirarme, concentrado en su guitarra.
–Hola. Hola Sebastián. –Salude cuando Sebastian entro a la cochera. Castiel también lo saludo, ¿Estaba aquí sin que él sepa? Bueno, no me sorprende.
–Hola. Creí que no vendrían. –Dijo despreocupadamente mientras se dirigía a su batería.
–¿Por qué no vendríamos? –Le pregunto Castiel.
–No sé, hoy me cruce con Zeidah y en la conversación me dijo que era su cumpleaños…–Respondió despreocupadamente mientras veía su celular…

Oh no…