Capitulo 1
[Narra William]
En este momento, Zeidah y yo nos encontramos en el avión, siento mucha lástima por ella…la pobre, tuvo que dejar todo atrás...su casa, sus amigos, su escuela, SU VIDA.
Se preguntaran ¿Por qué tú no estás triste? Fácil…digamos que mi vida social no es “la mejor”, es decir, tenía amigos, claro…pero siempre sentí que solo estaban con migo para acercarse a Zeidah, de hecho, una vez me lo dijeron…no estoy enojado con ella, porque obviamente, no es su culpa.
Ahora me encuentro sentado al lado de ella, no hace más que mirar por la ventana pensativa, me pone muy mal verla así…
-Zeidah-Puse mi mano sobre su hombro y ella gimió para indicarme que me escuchaba- C-como… ¿Cómo te estás?
-Bien, solo he dejado toda mi vida atrás para irnos del continente a vivir en el medio de la nada, pero… ¡Genial!-Odio su sarcasmo, pero debo admitir que mi pregunta fue muy idiota…
-Lo lamento, pero mira el lado bueno.
-¿Cuál es?-Dijo arqueando una ceja.
-Ya no tendremos que aguantar a Jacke-ella asintió- Será un nuevo comienzo…-Añadí-no tendrás que escuchar todos los días cosas sobre Stephen…-Tal vez no debí decir esto.
-Cállate, eso no viene al caso.-Dijo cortante.
-Lo lamento…-Ella me miro tiernamente, sus ojos empezaron a ponerse brillosos, ella estaba por abrir la boca pero fue interrumpida por una voz.
-Disculpen, hemos llegado-Interrumpió una azafata con una sonrisa tan grande que hasta daba miedo, ¿Por qué deben sonreír así? Parecen sacadas de un comercial de dentífrico, les contaría sobre mi odio a las Azafatas, pero no viene al caso…
Al salir del avión, pude distinguir a lo lejos a mis dos tíos, se ven igual que siempre. Mi tía Rosa con su pelo rojo mal teñido, sus uñas largas del mismo color….las cuales odio, porque siempre se le da por apretarme los cachetes. Y mi tío Esteban, tenía la cabeza calva con un poco de pelo arriba de las orejas.
Zeidah fue corriendo a abrazarlos, en cambio yo, me quede observando a los dos chicos que se encontraban detrás de ellos. Uno de ellos parecía de mi edad, su pelo era plateado con un mechón castaño, su vestimenta era extraña, como de la época victoriana. El segundo parecía más grande, su pelo era negro algo largo, pero no mucho…su vestimenta era, al igual que el pelo-plata, como de la época victoriana.
Al ver a Zeidah, El pelo-plata se acerco a ella y le beso la mano haciendo una reverencia…esto no se queda así.
Fui hacia mis tíos y los salude, mi tía Rosa no paraba de decir cosas que casi no alcance a entender:
-Kyaaa William kyaa grande kyaa alto kyaa tiempo kyaaaaaaa.
-Rosa, deja que vaya a saludar a sus primos, luego hablaremos bien-Dijo mi tío Esteban, ¿Primos? Ellos no pueden ser… ¿Lyssandro? ¿Leight? ¡Sí! Son ellos…
Me dirigí hacia ellos, corriendo y lo primero que salió de mi boca fue:
-¡Lyss! ¡Leight! ¿Qué les paso?-
-Nosotros también nos alegramos de verte, William…-Dijeron irónicamente.
-Lo lamento, pero no los había reconocido…-Ambos empezaron a reír…yo solo me quede ahí parado observando aquella escena.
[Narra Zeidah]
El camino a nuestra nueva casa fui muy divertido, nos la pasamos hablando de cosas sin sentido, William es el rey de ese tipo de conversaciones. Al llegar, nos bajamos en un lugar donde solo había una casita pequeña, con una puerta lo suficientemente grande como para que entre un auto…solo un auto.
-E-es… ¿Aquí?-Dije preocupada, Lyss me miro y comenzó a reír.
-No, aquí dejamos el auto…ya que no se puede llegar hasta nuestra casa en el…-Respondió amablemente, como siempre.
-¿Dónde viven?-Dije al no entender a que se refería…-¿Entrando…a ese…bosque?-Demonios, odio los bosques, no tuve buenas experiencias en ellos…pero la pregunta es… ¿Por qué hay un bosque en el medio de la ciudad? Esta algo aislado, pero… -¿Hay...Animales?
-Si, en el bosque-dijo tranquilamente Leight- Si hay animales, pero tranquila, no hacen nada…aunque te recomiendo que cierres la puerta de tu habitación cuando no estés en ella…
-Me encantan los animales, pero digamos que perderte sola en un bosque, a la noche, cuando solo tienes 9 años...No trae lindos recuerdos.
Fue una linda caminata hasta la casa, el bosque era realmente lindo, aunque no era un “Bosque”…era algo parecido a uno, no habían muchos animales a la vista, pero si muchos sonidos que indicaban que ellos estaban ahí. Iba metida en mis pensamientos, cuando distinguí que a lo lejos se había una casa, ¡era hermosa! La casa se veía grande, de dos pisos (o mejor dicho, la planta baja y un piso…son detalles...) Era totalmente de madera, cosa que me encanta, tenía unos ventanales enormes que salían a una especie de balcón, ojala esa sea mi habitación. En la salida había 2 reposeras…era la casa de mis sueños.
-¿Te gusta?-Pregunto Lyssandro.
-¡Me encanta!-grite emocionada.
-Esta casa nos la ah dejado mi madre, ella y mi padre trabajaron duro cuando eran jóvenes para construir esta casa…-Dijo algo nostálgica mi tía Rosa- Nosotros obviamente pusimos algo de dinero para hacerla más linda, ¿ha quedado bien?
-Ha quedado más que bien.
Debo admitir que la vista de afuera era mucho mejor que de adentro, pero eso no significa que no sea linda. A la entrada estaba el Living, había unos sillones acomodados alrededor de una mesa ratona que se encontraba en frente de un televisor. A la derecha una puerta que daba a la cocina, era muy linda y estaba bien decorada, lo que mas me gusto fue el ventanal que daba con el patio de atrás, no se si debería llamarlo patio, pero estaba cerrado por unas cercas lo suficientemente altas como para que alguien pueda sentarse arriba tranquilamente… ¿se entiende? Volviendo al tema… ¡era hermoso! Había una piscina enorme,siempre había soñado tener una, en un rincón se encontraban dos árboles, en los que había una hamaca paraguaya (Como la de Lilo y Stich,JAJA) Una parrilla y una mesita lo suficientemente grande como para entrar todos.
Saliendo de la cocina, en la izquierda una escalera, al subir había pasillo que daba a las habitaciones y el baño. Yo compartiría habitación con Lyss, Leight y William…lo que me espera…
Al entrar lo primero que note fueron los colores de las paredes, Rojo y Blanco,¡mis colores favoritos! Había dos camas dobles, una donde dormirían Lyss y Leight y otra donde dormiríamos William y yo.
-¡Pido la de arriba!-Grite, luego me subí a ella antes de que William protestara.
-¡Zeidah! Si tu tocas la guitarra,¿Cómo tocaras con tu cama ahí arriba? No te dejare sentarte en la mía…-Dijo tratando de amenazarme.
-Puedo tocar parada.
-Por favor…-Dijo el muy cabro*, usando su cara tierna, sabe que no puedo decirle que no cuando la usa…
-¡Esta bien!-Dije molesta, el sonrío y dejo sus cosas sobre ella. Los chicos solo miraban y se reían.
Al terminar de desempacar mis cosas y amenazar a mis primos con que “No quiero ni un rasguño en mis guitarras”, mi estomago pedía a gritos comida, así que salí corriendo hacia la cocina, al llegar me encontré con mi tía dándole besos a todos y a mi tío diciéndoles que se cuiden. Al terminar se dirigieron hacia mí para hacer lo mismo, todos los acompañamos a la puerta y esperamos a que se vayan.
-¿A dónde van?-Pregunto William
-Un viaje de trabajo-respondió Leight-siempre están viajando, casi nunca en casa…-Hubo un silencio, el cual rompí con un
-¿Qué hora es?-
-las 3:44-Respondió Leight, mirando su reloj- Bueno, se me hace tarde para ir al trabajo, luego nos vemos…-Dicho eso agarro un abrigo y salio por la puerta.
-Debo ir a desempacar- Dijo William dirigiéndose a la habitación.
-Oye… ¿has visto mi cuaderno?, juraría que lo e dejado por aquí…-Dijo Lyssandro-Iré a buscarlo.-Al igual que…todos, se fue.
-Solo quedo yo…-Dije para mi misma, soltando un suspiro.-¡Voy a conocer el lugar! ¡En un rato vuelvo!-Grite, aunque estoy segura de que nadie me escucho. Tome mi celular, algo de dinero y mi reproductor de música, me mire al espejo para comprobar que estaba arreglada y Salí de allí.
Luego de una caminata hasta la ciudad, me dirigí a…realmente no se donde. Iba caminando sin rumbo, pase por varios lugares…una heladería, un restaurante, un instituto con el nombre “Sweet Amoris” Vaya nombre…y finalmente, una tienda de mascotas, fuera de la tienda atado a un poste había un Beauceron… ¡Era hermoso! Me acerque a el rápidamente para acariciarlo, cosa que pareció gustarle, ya que no me gruño, ni me ladro, ni nada.
-¡Cosita hermosa! ¿Cómo te llamas amigo?-El perro me lamió la cara, dejándome llena de babas-Eres muy cariñoso ¿eh?-Mire su cuello y pude notar que tenia un collar rojo, con un dije dorado que tenia grabado el nombre “Demonio” y una dirección.
-¿Quién te pondría ese nombre? Si eres tan lindo…-Dije con voz de idiota, mientras le rascaba la cabeza.
-¿Tienes algún problema con eso?- Dijo alguien a espaldas mías, al darme vuelta comprobé que era un chico, mas o menos de mi edad. Su cabello era rojo como el fuego, llevaba una remera del mismo color, una campera de cuero, unos pantalones negros con una cadena y varias bolsas de compras en los brazos, que parecían ser comida para perro.-¿Qué pasa? ¿Demonio te comió la lengua?-Dijo burlándose mientras se llevaba al perro… ¿Quién se cree que es? Esto no quedara así.
No hay comentarios:
Publicar un comentario